Inspiración

¿De dónde la sacas tú?

A lo largo de estos dos años que llevo dedicándome profesionalmente a la escritura, he aprendido que la inspiración puede llegar de cualquier parte. A veces, los autores piensan que escribir es sólo teclear delante del ordenador, pero, a mi modo de ver, eso es una equivocación.

La mente de un escritor nunca para y está en constante movimiento mientras pasea, mientras ve una serie, mientras lee a otros autores, mientras mantiene una conversación interesante con alguien…todos esos pequeños actos son, para mí, la recopilación de lo que llamamos: inspiración. Trozos de una nueva novela que se está formando en la mente del autor. Al principio, son solo ideas, pero poco a poco, vemos como se van abriendo paso hasta romper en una nueva historia.

En mi caso, cuando ya he decidido cuál será mi nuevo tema, lo que realmente quiero contar, esa inspiración se agudiza aún más y se centra en detalles más relacionados aún con mi historia. Esas series de Netflix que puede ayudar, esos autores que hablan sobre el mismo tema del que yo quiero hablar, esas personas que han vivido en los países que me interesan para mi nuevo libro, esas páginas de internet que ayudan a la investigación más exhaustiva. Todo es imprescindible para crear un manuscrito con personajes y escenarios reales que lleguen al lector.

Por eso, no solo es importante pasarse horas tecleando. También lo es pasear, conocer gente nueva de todas las edades y formas de pensar, viajar físicamente o a través de la lectura, ver la tele, ir al cine, escuchar música etc…, porque nunca, absolutamente nunca, puedes saber dónde se encuentra esa pieza de inspiración que dará vida a tu futura historia.

En mi tercera novela, que aún está en proceso, algunos de mis personajes procede de Corea. Por eso la investigación del hanbok, o traje tradicional coreano, para darle una mayor credibilidad a mi protagonista ha sido una prioridad. Aquí os dejo una foto de uno de ellos. Mi inspiración los dramas coreanos, la música de K-pop y un viaje a Seúl. ¿Donde la encuentras tú?

Espero vuestros comentarios y, como siempre, nos vemos en estos espacios virtuales.

Gracias a Tinta de Literatura

«Aunque hayan bastantes libros sobre los nazis, apenas he leído sobre ellos en novela. Nos encontramos en 1963 con una migración española a Alemania para trabajar en una fábrica de automóviles, Carlos, uno de nuestros protagonistas, aspira a labrarse un buen futuro y está interesado en aprender, así que no reniega de Alemania como su amigo Diego, que solo desea volverse a España, de donde huyó por dejar embarazada a una muchacha. Allí, tras un tiempo, Carlos encontrará unas cartas en alemán que pedirá traducir a sus vecinos. Esas cartas les harán recordar el drama nazi tras veinte años.

  Así comienza esta historia, que me ha encantado. La narración es en varios personajes y tercera persona. Nos muestra cómo fue esa parte terrible de la historia pero dentro de algo bonito, con un fin noble. No solo seguiremos la historia de Carlos y las cartas, sino que también tendremos la historia de Diego y Blanca, algo que me ha gustado mucho. Así se conforma este libro, de una historia desgarradora se forma una unión entre diferentes personas. Así pues, nos adentraremos en esta trama bajo la elegante pluma de la autora, y un libro bien documentado…

Así empieza la amable reseña de Emma a «Cartas para Gretchen» en su blog: Tinta de Literatura. A pesar que el siglo XX no es su época favorita, siempre ha valorado muy bien mis libros enfocándose en la trama y la creación de los personajes y eso es digno de agradecer.

Os paso el link del blog por si queréis echarle un vistazo y terminar de leer la reseña: Tinta de literatura

Muchas gracias a todos los lectores.

Nos vemos por estos espacios virtuales.

¡Gracias por vuestras reseñas!

Estoy muy agradecida por las reseñas que ya han empezado a llegar de: Cartas para Gretchen. Si estáis interesados en leerlas podéis encontrar los links en el espacio de: «Mis libros» de este mismo blog.

Muchas gracias a Manu de @leer.libros.es (lo encontraréis en instagram) por sus maravillosas palabras y su pasión hacia mi novela. Igualmente, estoy muy agradecida a Samuel Pérez de @libroveolibroleo por su estupenda reseña en su blog: https://libroveolibroleo.com/blog/resena-cartas-para-gretchen/. Tanto a ellos, como a todos mis amigos lectores, como a ti que estás ahí ahora, gracias y mil veces gracias porque un libro que no se abre, que no se lee y que no se vive no tiene alma. Sin embargo, puedo asegurarte que si algo tienen mis manuscritos es eso mismo, ALMA.

Deseando saber tu opinión sobre mis libros.

Un saludo a todos y nos vemos en estos espacios virtuales.

Portada: Cartas para Gretchen

No es fácil, como autor, decidirse por una portada. Esta debe resultar atrayente, interesante y cautivadora para que llegue al lector. Sin embargo, dicen, que este sólo le dedicará unos pocos segundos para decidir si le gusta o no; si sigue adelante. Si le atrae, leerá con más detenimiento el título y si este le atrapa le dará la vuelta al libro y se interesará por la sinopsis. Por eso, es necesario pensar bien lo que se quiere reflejar. No solo como escritora, sino también como ávida lectora, me dejo llevar por lo que me gusta, ya que creo que la sinceridad es lo que mejor funciona y lo que mejor entiende el lector.

Espero que haya acertado y que la portada de Cartas para Gretchen os llegue, os guste y os atrape. Aquí os la dejo con toda mi ilusión para que decidáis.

Para mis dos novelas he contado con la ayuda inestimable de una gran profesional en el diseño de portadas como es Alexia Jorques. En mi caso, tengo muchas ideas en la cabeza y busco las fotos que más se adecúen a lo que quiero expresar, pero es la diseñadora la que le da el toque especial y hace realidad lo que tenía en la mente.

No solo se trata de unas simples fotos, sino de contar una historia que enganche en un vistazo. Los tonos, los colores, la fuente de las letras, el tipo de fotografía, todo influye para que una portada resulte interesante o no. Y, aunque todas se hagan con mucha ilusión, algunas seducen y otras no.

En Cartas para Gretchen, he querido resaltar los dos temas más importantes de la novela. Mientras que en la contraportada se puede apreciar el vacío que deja en el alma la emigración con una foto de una estación desolada. En la portada me he centrado en el tema de la Segunda Guerra Mundial, la dominación nazi y el horror nazi tan presente en el libro.

Creo que Alexia es una gran profesional que ha sabido captar a la perfección lo que yo quería expresar. Ahora queda esperar si los lectores piensan lo mismo y la portada les cautiva y les cuenta la historia de lo que yo he querido reflejar.

Nos vemos en estos espacios virtuales.

La investigación antes y durante la escritura

El otro día puse una foto en Instagram y en Facebook que ha tenido muchos comentarios. La foto en cuestión, llena de cuadernos, libros y post it de colores, reflejaba el proceso de investigación antes de empezar una novela y mi entusiasmo al respecto. Po cierto, ¿Qué opinas tú sobre esta fase del proceso creativo?

Para mí, tal vez por el tipo de novelas que me gusta escribir, es muy importante la investigación, el indagar en lo más profundo del tema y aprender todo lo que pueda del asunto del que pretendo escribir. No solo por el placer de conocer más, que me encanta, pero también por presentar un trabajo más sincero y coherente. Me preguntaba alguien que si ese sondeo del tema se hace solo antes de empezar a escribir. No sé que opinarán otros escritores, pero en mi caso es un proceso que nunca se acaba. Si en medio de un capítulo se me ocurre desarrollar algo nuevo, también debo investigarlo para que sea realista. Por tanto, no, no es un proceso que se haga solo al principio y nada más.

Mis novelas tienen mucho de imaginación, pero todas están ancladas a la realidad histórica de su época. No creo que fuera justo que bajo estas circunstancias lo inventara absolutamente todo. Sus personajes han nacido en mi cabeza, pero los escenarios suelen ser verídicos, al igual que algunos eventos que los rodean. Por tanto, para ceñirme a la verdad en esas partes más realistas de las obras tengo que investigar.

Hasta ahora, me había lanzado a escribir nada más tenía la idea, había hecho mis deberes de búsqueda y tenía la historia más o menos organizada en mi cabeza. Sin embargo, con mi tercera novela, que aún estoy escribiendo, he puesto en práctica otro método para escribir tras tomar el curso de novela de Érika Gael (que os recomiendo encarecidamente). Érika habla de dos técnicas de escritura; pero, vamos a centrarnos en una donde se debe tener todo más o menos atado antes de empezar a escribir: la trama, los escenarios, los personajes… Por supuesto, que nada está escrito en piedra y se puede ir añadiendo o quitando cosas sobre la marcha, sin embargo, ha resultado ser un método muy útil. Decidí ponerlo en práctica y me está gustando mucho el cambio. El proceso es laborioso y tardas mucho más en empezar a teclear; pero una vez tienes tu idea clara, tu investigación hecha y las enmarcas en un análisis de tus personajes, de tus escenarios y creas las escenas, es magnífica. Consigues una guía que te ayudará a lo largo de todo el proceso de escritura y eso es algo que no tiene precio. Es verdad, que esta manera de escribir en la que todo está más calculado, requiere más esfuerzo y es un proceso más lento. Puede que incluso la trama esté más encorsetada; sin embargo, el manuscrito puede llegar a ser más homogéneo y consistente.

En mi opinión, hay que encontrar ese punto en el que tú, como escritor, te sientes cómodo. No todos los métodos se ajustan a nosotros, por eso hay que seguir probando e investigando hasta dar con la tecla de la técnica que mejor nos define y encaja mejor con nuestro trabajo. Yo solo te puedo dejar mi experiencia, pero serás tú quien decida que es lo que funciona contigo y con tu obra.

Cuéntame cómo lo haces tú, siempre es bueno compartir opiniones y aprender unos de otros. Por el momento, seguimos viéndonos en estos espacios virtuales.

¿Y qué hago después de tener la idea para un libro?

Esa es una pregunta que se queda en el aire muchas veces, sin contestar. «Bueno, se me ha ocurrido algo pero no tengo ni idea de cómo llevarlo a la práctica». No deje que eso te pare; así hemos empezado todos, sin saber el camino. La clave está en el trabajo duro. Cuanto más trabajes más seguro te sentirás de tus escritos, tendrás menos dudas y lograrás una mayor agilidad.

Creo que terminar una novela es un proceso de aprendizaje que no finaliza nunca. Ningún libro es igual al anterior, el proceso de investigación es distinto dependiendo del tema, lo que quieres expresar y la manera en que lo haces tampoco es igual. Sin embargo, la constancia te llevarán hasta el punto final.

No obstante, en mi caso, no ha sido hasta mi tercera novela, la que estoy escribiendo ahora, cuando me he dado cuenta que para llegar a buen puerto necesito metas y sobre todo un plan. Escribir todos los días me ha ayudado mucho. Intento hacerlo a la misma hora, aunque siempre se puede improvisar. Sin embargo, si quieres conseguir objetivos es mejor ceñirse a ese plan del que hablábamos y seguir adelante. Cuando decides escribir todos los días, poco a poco se va convirtiendo en un hábito. Además, si tienes una fecha de publicación, unos escenarios que quieres acabar, un personaje que quieres redondear en mente, querrás ir cumpliendo los objetivos y eso te dará impulso para seguir trabajando. Con esto no quiero decir que lo único que tienes que hacer es trabajar. El tiempo de ocio, relajarte viendo la tele, escuchado música, leyendo libros de otros autores etc… también es imprescindible para que puedas completar tus proyectos.

Al final, todo cuenta para llevar a buen puerto tu novela. No solo el tiempo que pasas delante del ordenador tecleando es importante; sino también el que pasas pensando, haciendo otras cosas triviales, adquiriendo nuevos conocimientos a través de cursos etc… Todo cuenta para la adquisición de ideas y ponerlas en práctica.

En mi experiencia, después de la tener la idea y de madurarla intento escribir todos los días en el mismo lugar y, sobre todo, a la misma hora. Nunca escucho música mientras escribo, pero no todos somos iguales y hay muchos compañeros que sí lo hacen. Hazte una lista de canciones si eso te ayuda. Aquí el objetivo es seguir escribiendo. Yo prefiero encender velas, que la casa o mi lugar especial, huela bien con las esencias que más me gustan. Debes hacer lo que te haga sentir cómodo. Ni que decir tiene que escribir con el televisor puesto, mirar constantemente las redes sociales, trabajar con mucha gente alrededor o cualquier otra distracción te va a complicar la vida. Por lo menos, a mí me la complica y mucho. Prefiero trabajar en silencio, pero tú tendrás que encontrar que es lo que te hace sentir bien y ponerte en «la zona», como dicen los anglosajones, para poder empezar a escribir.

A mí me gusta anotarlo todo. Las ideas, lo que más me interesa de un libro que acabo de leer para la investigación en curso, algo que he visto en internet o en alguna serie. Por eso, tengo siempre encima de mi mesa varios cuadernos y rotuladores de colores para marcar todo lo que creo que me pueda servir.

Por otro lado, creo que es importante no escribir y corregir a la vez. Pero, ese es otro proceso del que hablaremos en otro post. También ayuda marcarse objetivos. No importa que sea medio capítulo al día o uno entero, intenta llegar por lo menos hasta ahí. Te hará sentir bien y cogerás tu novela con más ganas al día siguiente.

¡Ah! y algo muy importante, no te desenfoques. Sigue tu historia, no quieras escribir varias a la vez, concéntrate en lo que tienes por delante. Si pierdes ese enfoque te arriesgas a aburrirte y a abandonar lo que has empezado.

Estas son algunas de las cosas que a mí, personalmente, me impulsan a concentrarme y seguir con todo el proceso creativo que implica el escribir un libro. Ahora te toca a ti buscar el método que mejor vaya contigo.

Cartas para Gretchen

«El perdón es necesario para seguir viviendo» Cartas para Gretchen.

Después de un año de duro trabajo, mi segunda novela, Cartas para Gretchen, ya está lista y verá la luz en Amazon en unos meses.

Cuando escribí La oscuridad del sur, me centré en un escenario muy conocido para mí: El Barrio de Triana. La época que elegí no era la mía, pero tenía muchas referencias, gracias a mi familia que sí la había vivido. Sin embargo, con Cartas para Gretchen me he atrevido no solo a hablar de una época que no he experimentado, sino también plantearla en un escenario que no conozco. La labor de investigación ha sido titánica para reflejar un mundo lo más parecido posible a aquellos años; pero ha merecido la pena.

Todo autor antes de empezar a escribir tiene que enfrentarse con la idea. ¿Qué es lo que quiere contar? Yo encontré esa inspiración en mis tíos y en sus días de emigrantes fuera de España. Desde ese mismo instante en el que decidí que esa idea podría llegar a ser un libro, desplegué mis dotes para observar, escuchar historias, leer sobre el tema que me interesaba, visualizar fotos para los escenarios etc… La labor no fue fácil y tomó semanas y muchas noches sin dormir hasta llegar a madurarla. Luego llegaron las dudas…¿será una buena idea? Pero llegué a la conclusión que las ideas no son ni malas ni buenas. Todo dependerá de la pluma del autor y la manera en que se traten. No sé si Cartas para Gretchen habrá conseguido o no ese objetivo, pero os garantizo que la motivación y un gran nivel de implicación emocional por mi parte no le ha faltado.

Cuando estuve segura de mi historia, de la trama y de mis personajes, empecé a escribir. Para ello tiré de experiencias, recuerdos, olores, colores, historias vistas o leídas, sucesos, paisajes etc… Todos se llenó con Cartas para Gretchen y miré la vida con ojos nuevos para ver qué podría servir en la novela. Una gran curiosidad y ganas de aprender me invadió y una búsqueda incansable de nuevos datos fiables me llevó a leer muchos libros sobre el tema que quería contar.

En Cartas para Gretchen he querido tratar temas tan complejos como: la libertad, la muerte, la amistad, el legado a los hijos, la soledad etc… Aunque todos somos personas diferentes y, a veces, lo que un autor pretende decir no llega al lector, espero haber sabido crear en esta novela una especie de conciencia que guste a los lectores.

Conseguir todo ello ha implicado un trabajo de fondo duro durante más de doce meses, sin embargo me siento satisfecha de ello. Con disciplina y compromiso se puede terminar una novela. Es verdad, que a lo largo del camino te persiguen las dudas, inseguridades acerca de si lo que estás haciendo es lo más apropiado, lo correcto. Pero, la única manera de combatir todo ello es ese trabajo duro, constancia y sobre todo poner tu alma en lo que escribes.

Cartas para Gretchen está en manos de la correctora profesional, pero mi intención es que salga al mundo entre junio y julio de este año 2021. Espero que tenga tan buena acogida como ha tenido La oscuridad del sur y que su historia os llene el corazón de emociones. Os iré contando más cosas sobre el proceso creativo de la novela aquí mismo en el blog.

Mi nueva novela ya está terminada

Ya he terminado mi segunda novela. Ahora está en manos de @escuderoportal correctora profesional. ¿Queréis saber el título? Os doy una pista con las iniciales de las palabras que lo componen: CPG. ¿Os animáis a adivinarlo? 

Este año ha sido una gran aventura de aprendizaje. Mi nuevo libro me ha mantenido muy ocupada por la gran investigación que ha requerido. Plasmar en papel lo que tenía en la mente no ha sido fácil, pero ya he llegado hasta aquí y estoy muy contenta.

Ahora estoy disfrutando enormemente del proceso de diseño de portada con la excelente profesional @alexiajorques. Siempre es divertido, aunque no siempre fácil, buscar las fotos adecuadas y llegar a plasmar lo que tienes en la cabeza en papel. Si estáis buscando a alguien que os ayude con vuestros diseños, Alexia, además de ser estupenda en un encanto de persona dispuesta a escucharos.

Lo que me tiene más liada en estos momentos es la promoción de la nueva obra. Crear un booktrailer, banners que puedan captar la atención del lector, fotos y videos para compartir en las redes, no es nada fácil. Una cosa es escribir, investigar y otra hacer marketing y promocionar tu marca. Ten en cuenta que este paso también es necesario para que tu obra tenga visibilidad . ¿Qué tipo de promoción haces tú?

Durante estas semanas y hasta la próxima publicación de mi novela en Amazon, intentaré adelantaros el título, la portada y hablaros un poco de como ha sido el proceso de escritura y promoción.

Hasta entonces, nos vemos en estos espacios virtuales.

Mi archivo de Ideas

Para empezar a escribir y plasmar en papel lo que te revolotea por la mente debes tener un archivo de esas ideas. Es una buena manera de no dejarlas escapar y hacer que crezcan cuando se te ocurren ideas nuevas.

Como estoy empezando en esto de la escritura os cuento como me gusta hacerlo a mí.

NO SOY FANÁTICA DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

Es una pena, lo sé, y me encantaría deciros lo contrario pero, estaría mintiendo. Hay gente que disfruta con las bases de datos, las hojas de cálculo y tenerlo todo muy atadito en sus agendas electrónicas. Yo sigo prefiriendo el lápiz y el papel. No es que no me adapte, hay que hacerlo para no morir en el intento, pero elijo en ciertos campos, utilizar mis propios métodos.

Así que para anotar mis ideas, los nombres de mis personajes, descripciones, datos de investigaciones que estoy haciendo para una época, una escena etc…prefiero mi cuaderno. Sí, como lo oyes, un cuaderno que me guste y me inspire y allí voy anotando todo lo que creo que me podrá hacer falta para recrear lo que tengo en mi cabeza.

BUSCA TU MANERA

Que a mí me funcione tener una libreta donde lo apunto todo no quiere decir que a ti te vaya a ir bien. Cuanto más escribes más te das cuenta lo que te es útil o no para tu trabajo. Hoy en día hay procesadores de textos maravillosos que te pueden ayudar mucho para anotar tus ideas. El objetivo es tener ese archivo de ideas al que poder recurrir en todo momento ya sea físico o digital. Créeme que te va a hacer falta tenerlo a mano. No sabes cuantas veces he tenido que volver atrás en mis capítulos porque había olvidado apuntar el apellido de un personaje y no tenía ni idea de cual era. Si tienes a mano tu archivo de ideas eso no te pasará porque podrás solucionar tus dudas más rápidamente.

En ese archivo podrás pegar, anotar o guardar notas de periódicos que te parezcan interesantes y que te proporcionaran valor para tu novela. Títulos de películas que crees interesantes, música que te ayuda en tu proceso creativo o de la época que estás narrando. Así podrás escuchar esas canciones y meterte en materia. Y por supuesto también podrás anotar el título de libros que te inspiren para tu proceso.

Sin embargo, recuerda, que el objetivo principal de tu archivo de ideas es anotar tus propias ideas. Esas que te van a venir muy bien para el desarrollo de tu novela. Tu archivo te ayudará a crear a tus personajes y darles vidas, te arrojará luz sobre los escenarios que quieres plasmar y te guiará por una época histórica concreta.

COMO ORGANIZAR TU ARCHIVO DE IDEAS

Hasta ahora mi archivo era un caos. Cada vez que tenía una idea la apuntaba, cuando aprendía algo interesante sobre un período histórico que quería utilizar también lo apuntaba, cuando me informaba sobre una ciudad o lugar para preparar una escena también lo escribía. ¿Qué pasaba? que cuando iba a utilizar esa idea o dato de mi archivo, me volvía loca sumergiéndome en él y tratando de encontrarlo.

METODOLOGÍA

Ahora estoy poniendo en prácticas nuevas técnicas para investigar que es lo que me funciona mejor. De momento, me gusta el sistema de post it de colores. Utilizo un color diferente para distinguir en mi archivo un mismo lugar, una misma época histórica, o un personaje.

En la parte final de mi archivo de datos dejo abierta una lista con los nombres de los personajes por orden de aparición en el libro. En esta lista suelo añadir puntos claves de cada personaje. A mí, al menos, me es muy útil para volver a ella siempre que quiero referirme a uno de ellos y no me acuerdo bien de su apellido, de si estaba casado, donde vivía etc.

Con lo que os estoy contando, no quiero deciros que este método sea el definitivo para llevar un archivo de datos. Es más, seguro que hay muchos más y mucho mejores, pero cada uno tiene que trabajar con el que le venga mejor. Por eso, mi consejo es que pruebes. Mira por ahí lo que están haciendo otros e intenta ver que es lo que te viene mejor a ti como método de trabajo. Cuando hayas llegado a esa conclusión te sentirás cómodo trabajando desde allí.

ANÓTALO TODO, TODITO, TODO

Eso sí anótalo todo, todito, todo, creerás que lo tienes controlado, que todo está en tu cabeza pero, la mente, en realidad, juega malas pasadas y puedes volverte loca tratando de recordar algo que pensabas que sería imposible olvidar.

Espero que te haya podido ayudar de alguna manera. Si quieres, suscríbete a mi blog o mándame un correo si quieres preguntarme algo. Mucha suerte a todos con vuestros escritos y la búsqueda de vuestros propios métodos.

Como siempre, nos vemos en estos espacios virtuales.

¿Cómo escribes tú?

Te cuento como lo estoy haciendo yo

Dándole  vueltas a la cabeza, me preguntaba cuál sería la manera más beneficiosa de escribir. Se me pasaron preguntas como: 

– ¿Debo poner un horario para escribir todos los días?
– ¿Debo escribir también los fines de semana?
– ¿Elijo un lugar que sea mi santuario y sólo escribir allí?
– ¿Si trabajo desde casa, me arreglo o lo escribo con ropa de deporte o más cómoda?

Podría estar elaborando preguntas toda una eternidad. Pues, como os decía, dándole vueltas a la cabeza llegué a la conclusión que a Mí no me funcionaba exactamente lo que otros escritores que predicaban que es bueno escribir a diariotener un lugar ventilado y bonito o estar arreglado antes de sentarte delante del ordenador. Esa filosofía la tiene mi marido, si se queda en casa, se viste igual que si fuera a la oficina. 

¿Dónde escribir?

Sin embargo, y en mi corta experiencia, he escrito en mi oficina, en el salón de mi casa mientras mi hija me decía que recogiera todo porque era hora de poner la mesa, en mi cama, en el patio de mi casa etc. He escrito en el lugar que me inspiraba en ese momento, que me hacía sentirme tranquila y que me daba energías para seguir. Así que no necesariamente me ha funcionado escribir en el mismo lugar. 

¿Qué me pongo para escribir?

Con respecto a la ropa,  a mi me gusta escribir cómoda. Como suelo escribir desde casa y, normalmente después de hacer algo de deporte, pues escribo con “ropa de andar por casa”. No en pijama, ¡ojo!, eso no, pero sí con ropa cómoda. No sé a vosotros pero a mí me encanta cambiarme a ropa más relajada nada más llegar a casa. 

¿Escribir a diario, si o no?

Otra de las cuestiones era si escribir o no todos los días. Pues, imagino que como en todo, en esto cada uno tendrá que decidir pero, a mí lo de todo los días aún no me ha funcionado. Necesitaba sentir que quería escribir. A veces he escrito mucho en muy poco tiempo y otras he escrito poco en un período más extenso. Sin embargo, eso a mí también me ha funcionado. No con esto estoy diciendo que debáis abandonar vuestros proyectos por semanas o meses y que, desde luego, es mejor escribir más de corrido pero como siempre hago, aquí os dejo mi experiencia personal y creo que debo ser sincera. 

¿Qué método uso?

Con respecto a cómo escribir tuve también la cabeza como un bombo. Me pregunté una y mil veces si debía tener un guión de la novela, las ideas muy claras del principio al fin, un organigrama de lo que quería reflejar en el libro, los personajes bien diseñados etc.

Imagino que sería maravilloso llegar a ese punto, y creedme cuando os digo que soy muy organizada, sin embargo esa estructura tan rígida en un proceso creativo como es la escritura a mí no me ha funcionado.

Con mi libro tuve una idea. Sabía sobre lo que quería escribir y tenía una imagen aproximada en mi cabeza de cómo lo quería contar. Sabía que la protagonista iba a ser una mujer y que la historia se basaría en los primeros meses de la Guerra Civil en Sevilla y en especial en el barrio de Triana. En esos momentos no conocía el final. Es más lo cambié dos veces. Tampoco había decidido que hacer con ciertos personajes importantes. No tenía claro quién iba a acompañar a Violeta en su viaje en La oscuridad del sur, ni cuales serían sus nombres. Sin embargo, esos personajes fueron naciendo y creciendo por sí mismos. Obtuvieron vida propia a medida que los iba creando. Es más, algunos, sin yo darme cuenta, fueron haciéndose tan grande que son incluso los favoritos de mis lectores. Cuando empecé a escribir sabía los rasgos generales de lo que quería contar pero la historia completa vino después cuando me sentaba delante del ordenador e iba surgiendo sola. Sí sabía que quería plasmar; pero no todos los detalles y, algunos se fueron haciendo grandes a medida que mi investigación sobre el tema se hizo más profunda. 

Nada está escrito en piedra

Quería contaros todo esto porque en mi humilde opinión nada está escrito en piedra. Nada es inamovible. Tú puedes crear tu propio estilo, tu propia manera de escribir, tu propio horario y tu propio método. Yo puedo decirte mil cosas de lo que me ha funcionado a mí pero, tú solo sabrás si te funciona a ti si lo pruebas. 

Como consejo os diré que si realmente queréis escribir hay que ponerse a ello. Sea poco, sea mucho, pero ponerse. Al principio, tal vez, te dirás a ti mismo que lo que estás haciendo no sirve, que lo que estás escribiendo no está a la altura, que todos saben más que tú y lo hacen también mejor. Sin embargo, yo te digo que lo intentes. Que busques tu nicho y que lo sigas a pesar de que no le funcione a otros. Si eres fiel a ti mismo puedes conseguir lo que te propongas. 

Ya sabéis que estoy por aquí por si queréis dejarme un comentario. 

¡Nos vemos por estos espacios virtuales!

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